
Hoy te he descubierto mirando por la ventana,
esa ventana vieja y olvidada que da al parque del barrio.
No hay nadie,
no hay nada.
Ella ya no pasea sus ilusiones delante de tu ventana
y tu sigues buscando con tus ojos de cielo
esos besos cargados de momentos.
Mañana, mientras duermas,
acompañada del primer sol,
colgare de los arboles del parque todos esos sueños
que llenaran de sonrisas tus días.
Mañana cuando despiertes,
te descubriré
mirando por la ventana.
Ya no parecerá ni tan vieja ni tan olvidada.